La revista especializada “Science” adelantó en su página Web, que fuentes del experimento CERN abrieron la posibilidad de que diferentes problemas técnicos podrían haber influido en los resultados, que pusieron en duda y algunos concluyeron que los neutrinos podrían llegar a viajar más rápido que la luz.
Los responsables del experimento OPERA del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), afirmaron que los resultados que cuestionaron la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein pudieron deberse a una serie de “problemas técnicos” en los aparatos, según los cuales los neutrinos viajaron más rápido que la luz.
Por lo tanto la teoría de la Relatividad que Albert Einstein enunció en 1905 sigue más vigente que nunca, ya que el experimento que ponía en jaque la afirmación que no existe nada que pueda viajar más rápido que la luz, quedó caduco.
Según explicaron científicos del centro, en estos días, una mala conexión de un cable de fibra óptica y la errónea sincronización entre dos cronómetros explicarían los resultados que sorprendieron a la comunidad científica.
Este cuestionado experimento consistió en lanzar haces de esta partícula subatómica a través de la tierra desde el CERN, en Ginebra, hasta el laboratorio italiano de Gran Sasso, ubicado a 730 kilómetros de distancia, con el que se obtuvo en repetidas ocasiones una conclusión sorprendente: los neutrinos llegaban 60 nanosegundos antes que la luz.
Los resultados obtenidos en primera instancia, ponían en entredicho la Teoría de la Relatividad de Einstein, la cual es aceptada universalmente estableciendo que no existe nada que pueda viajar más rápido que la luz.
El portavoz del CERN, James Gilles, le terminó explicando a la agencia de noticias española EFE que el OPERA informó a los laboratorios asociados en el experimento de que se habían detectado dos problemas técnicos que podían haber alterado los resultados obtenidos hasta ahora.
El primero se originó por una conexión defectuosa en el cable de fibra óptica que conecta el reloj central del experimento con el GPS exterior.
La segunda anomalía fue un error en la frecuencia del oscilador del cronómetro interno del experimento.
Estos dos fallos producen efectos opuestos, es decir, mientras el ajuste del cable puede suponer un aumento en la velocidad de los neutrinos, la corrección de la frecuencia puede disminuirla.
Antes de conocerse esta eventual equivocación, estaba previsto repetir los experimentos el próximo mes de mayo.
Sin embargo, Gilles puntualizó que esta agenda probablemente se verá alterada y los experimentos se reanudarán una vez subsanados los errores.
“La única manera de poder conocer la verdad es rehacer los experimentos enviando nuevos haces de neutrinos desde el CERN”, agregó Gilles
Desde los primeros resultados de este experimento, los propios científicos implicados en él habían asumido la excepcionalidad de las mediciones y se mostraron cautelosos a la hora de adelantar la posibilidad de un cambio en las leyes físicas que se encuentran imperantes hasta el momento.