Ushuaia amarró el “Galileo” el velero que busca homenajear a las víctimas del ARA Gral. Belgrano

El vicegobernador Juan Carlos Arcando celebró la decisión de estos tripulantes que con un pequeño velero afrontaron la travesía de los mares del sur para rendir tributo a los 323 argentinos que dieron su vida por la Patria.

El velero Galileo con seis tripulantes a bordo navegó por las aguas del Atlántico Sur luego de zarpar desde Bahía Blanca, con la intención de colocar una placa con la leyenda Las Malvinas son argentinas en el Faro del Fin del Mundo de la Isla de los Estados y arrojar una ofrenda al mar en el mismo lugar del hundimiento del Crucero General Belgrano, el 2 de mayo de 1982 en el marco del conflicto bélico de nuestro país con Inglaterra. En el mismo lugar dejarán caer cartas de familiares y amigos de los difuntos.

La pequeña embarcación arribó a la capital provincial tras superar un inconveniente técnico por la pérdida de la hélice del motor en Isla de los Estados y de allí navegó a vela.

El hundimiento del ARA General Belgrano se produjo el domingo 2 de mayo de 1982, durante la Guerra de las Malvinas, a consecuencia del ataque del submarino nuclear británico HMS Conqueror. El hundimiento del crucero argentino permitió a los británicos la superioridad naval en la zona. El ataque causó la muerte de 323 argentinos prácticamente la mitad de las bajas de ese país en todo el conflicto. El hecho generó una polémica en ambos países, al haberse producido fuera del área de exclusión establecida por el Gobierno británico alrededor de las islas. Es el único caso de un barco hundido en guerra por un submarino nuclear.

La expedición, organizada por el veterano de guerra y sobreviviente del Belgrano Nilo Navas, partió de Buenos Aires el 15 de enero, y el 23 realizó el primero de los homenajes a los ex combatientes del conflicto bélico durante un acto en el mítico faro de San Juan de Salvamento de Isla de los Estados, conocido como Faro del Fin del Mundo y que inspirara el libro de Julio Verne.

Tras once días de navegación desde Bahía Blanca, la tripulación del velero colocó una placa en el Faro del Fin del Mundo, en homenaje a la Gesta de Malvinas, a los Caídos y quienes participaron del conflicto bélico en 1982.

En Puerto Parry tuvimos una maniobra dura en medio de vientos muy fuertes y perdimos la hélice. Por suerte estábamos tomando amarras en un fondeadero y pudimos superarlo. Igual, salir de ese lugar sin hélice es como estacionar el barco adentro de una casa, graficó Navas en diálogo con Télam, momentos después de desembarcar en la capital fueguina.

El Galileo, con seis tripulantes a bordo, navegó hasta Ushuaia mientras los responsables logísticos de la travesía en tierra se encargaron de conseguir una hélice nueva y enviarla por avión hasta Tierra del Fuego, donde será colocada por buzos en las próximas horas.

La idea es quedarnos hasta el lunes o martes y luego emprender la última parte del viaje de dos días hasta el sitio exacto donde se produjo el hundimiento del Belgrano, precisó el ex combatiente.

El homenaje consistirá en arrojar al mar una botella con el logo de la Fundación y un texto en inglés y en español que rendirá honores a los marinos caído en combate durante la guerra de Malvinas, junto a una caja metálica que contendrá cartas de familiares de ex combatientes, rosarios, flores, banderas y otros objetos recolectados para ese momento.

La gente nos ha acercado todo tipo de elementos. Es una caja muy sencilla. El objetivo es que se hunda y que lleve simbólicamente ese material hasta las profundidades, completó Navas.

El propósito de la expedición también es pasar por los últimos lugares donde estuvo el Crucero Belgrano antes de su hundimiento, incluyendo Ushuaia que fue el puerto final del que zarpó.

Junto a Navas también llegaron esta mañana el capitán, Andrés Antonini; su hijo Facundo, responsable de la radarización y las comunicaciones; Jorge Patoco; Mario Monserrat (contramaestre) y Matías Miguez (encargado de cubierta y navegante); quienes fueron recibidos por un grupo de ex combatientes fueguinos.

Para mí es sumamente emotivo estar aquí. Se me mezclan recuerdos de 35 años, confió el veterano con lágrimas en los ojos, mientras su vista se perdía en las montañas y se escuchaba rugir el viento que los recibió esta mañana en el club náutico donde el Galileo descansa antes de su próxima escala.

El último objetivo es también el más emblemático: llegar hasta el punto geográfico exacto (latitud 55°24´S y longitud 61°32´W) donde fue hundido el Belgrano por el submarino HMS Conqueror, el 2 de mayo de 1982, durante el conflicto bélico con Gran Bretaña.

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