El futuro de la procuradora Alejandra Gils Carbó

La Cámara de Diputados votará este miércoles el proyecto de reforma del Ministerio Público, que incomoda a la actual procuradora, Alejandra Gils Carbó.

Pero no es el único tema, también se debatirán la ley de participación público-privada, que viene con media sanción del Senado, y una nueva ley de subrogancias.

El proyecto de ley de Participación Público Privada (PPP) fue modificado la última semana en un plenario de comisiones donde el propio bloque radical manifestó objeciones, que se tradujeron en firmas en disidencia. La iniciativa original fue enviada por el Poder Ejecutivo, en busca de atraer inversiones, y ya recibió numerosas modificaciones en la Cámara alta.

En cuanto al nuevo régimen de subrogancias para la Justicia Nacional y Federal, se deroga el que el Congreso había aprobado en junio del año pasado, cuando el Frente para la Victoria tenía mayoría. Dicha ley fue declarada inconstitucional por la Corte Suprema de Justicia, y por eso el Poder Ejecutivo envió un proyecto para su tratamiento.

El texto que obtuvo dictamen, y que contó con respaldo del massismo, limita el mandato del procurador general a cinco años, pero no especifica la situación de Gils Carbó, quien ocupa el cargo desde el 29 de agosto de 2012, y le correspondería irse en 2017, a pesar de que asumió como procuradora bajo la ley anterior.

Algunos comparan esta situación con la de (Carlos) Fayt (quien logró continuar como juez de la Corte hasta los 97 años porque había asumido antes de la reforma de 1994), pero la Constitución no dice nada sobre el mandato del procurador.

Para remover al procurador, se establece que el proceso de juicio político deberá iniciarse en la Cámara de Diputados con mayoría simple, y luego el Senado debería aprobarlo con una mayoría calificada de dos tercios.

Por su parte, el presidente del bloque Pro de la Cámara de Diputados, Nicolás Massot, defendió la reforma del Ministerio Público, aclarando que “si la reforma tuviera como objetivo correr a la procuradora actual, tendría una sola reforma, pero es amplísima e integral sobre muchísimos aspectos”.

“No es el objetivo de la reforma remover a (Alejandra) Gils Carbó”, remarcó el legislador, que agregó que “siempre dijimos que Gils Carbó tenía que irse. Gils Carbó tenía dos oportunidades: ser la procuradora de la Nación o ser la procuradora del anterior gobierno, y eligió la segunda. Nosotros necesitamos un procurador de la Nación y no un procurador de un gobierno”.

 

 

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