Aranguren responsabilizó al gobierno K y ratificó el tope de 400% en el aumento de tarifas

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, defendió la suba de tarifas energéticas planteada por el Gobierno nacional, ratificó tope de 400 por ciento de aumento al gas propuesto en la última corrección, al tiempo que la oposición le reclamo que retrotraiga la medida argumentando que los incrementos no pueden ser pagados por la población y lo acusó de “incompatibilidad” para ocupar el cargo por su pasado como presidente de la petrolera Shell.

De todas maneras, el funcionario señaló que existe “un plan B” en caso que la Justicia impida los aumentos, prometió que “el servicio se seguirá prestando” y que “a nadie se le cortará el suministro por no pago”.

Aranguren se presentó hoy ante un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados presidido por el diputado Luciano Laspina, y flanqueado por el presidente de la Cámara Baja, Emilio Monzó, y el titular del bloque de Cambiemos, Nicolás Massot y dio un informe del estado de situación y respondió casi todas las preguntas de los diputados, aunque no explicó con certeza el criterio del Gobierno para aplicar los aumentos en los servicios públicos, y negó que vaya a renunciar.

El ex CEO de Shell no se perturbó ante los incesantes cuestionamientos de todos los bloques de la oposición, y centró su informe inicial en la herencia recibida en materia energética, al tiempo que sostuvo que la quita de subsidios fue “gradual” y dijo “no conocer información sobre las ganancias de Shell en la Argentina”.

“Como la única verdad es la realidad, la realidad que nosotros hemos recibido es que en estos últimos 12 años Argentina pasó de tener energía abundante y barata a tener energía escasa, importada y cara”, arrancó Aranguren, y agregó: “El sector que recibimos manifestaba un gran desorden en su funcionamiento, con rol y responsabilidades equivocadas”.

Aseguró que Macri heredó en diciembre pasado un “marco de atraso tarifario” que llevó a una “readecuación”, y observó que el anterior gobierno destinó “mayor subsidio para los ricos y menor para los pobres”.

De Vido no estaba para defenderse. El exministro de Planificación, que preside la Comisión de Energía, dejó su silla vacía y justificó su ausencia con una carta donde denunció un “intento explícito del Gobierno nacional y los diputados del oficialismo de promover un debate sobre lo realizado en los últimos 12 años en materia energética” enfocándose en su figura. La nota fue leída en la reunión por el jefe del bloque del FpV, Héctor Recalde, en medio de gritos del oficialismo: “¡No sean caraduras!”.

Mientras el Gobierno aguarda la definición de la Corte Suprema de Justicia, Aranguren señaló que con la decisión de la Cámara Federal de La Plata, que dejó sin efecto las resoluciones 28 y 31 del Ministerio de Energía, “tenemos suspendida la tarifa social y la revisión tarifaria integral”, que se discutirá en las audiencias públicas en octubre.

 

Durante su paso por comisiones, Aranguren dejó algunas cifras. Precisó que “las tarifas eléctricas siguen estando en el 25 por ciento de las tarifas promedio de Chile, Brasil y Uruguay”, y detalló por otra parte que producto de la quita parcial de subsidios, se pudo “recuperar el 30 por ciento de lo que es el costo de generar energía”. Además, denunció que “el Gobierno anterior dejó 39 por ciento de los hogares (4 de cada 10) sin gas de red”.

 

Además, el ministro aprovechó para aclarar que la desafortunada frase “estamos aprendiendo sobre la marcha”, que profirió en su paso por el Senado, fue sacada de contexto. “La frase estaba referida a la tarifa social, a los criterios de inclusión en la tarifa social. En ningún momento hice referencia a que la política energética era prueba y error”, aseveró.

La voz cantante del FpV la llevó el exministro de Economía Axel Kicillof, quien enfatizó que “ya no faltan evidencias” de que el tarifazo “está mal hecho”, y reivindicó el objetivo de retrotraer los aumentos. A su vez, negó que haya un “problema fiscal” que justifique la medida y acusó al Gobierno de querer un “sector hidrocarburífero desregulado”.

 

 

Mientras  Graciela Camaño, (FR) también se unió a las quejas por el pasado en el sector privado del ministro y pidió que “no se nos tome por pavotes porque hay mil maneras” de que el funcionario intervenga en decisiones y afirmó que “el aumento fue irracional” y calificó de “injusto” el tope de 400 por ciento que luego ofició de corrección

Marco Lavagna, (FR) opinó que “estamos faltos de una estrategia” en la materia. “No tengo muy clara cuál es la política energética que estamos siguiendo y hacia dónde vamos”, manifestó, al recordar que “el aumento de gas fue modificado tres veces en dos meses”.

Por el Frente de Izquierda, Néstor Pitrola reclamó “que se abran los libros de las empresas prestadoras de servicios, porque estamos pagando precios muy superiores a los internacionales”. “Que se abran las cuentas de las operadoras de energía ¿Cuánto ganan? ¿Por qué tienen que pagar los trabajadores el tarifazo?”, cuestionó.

Desde Cambiemos, el jefe del bloque del Pro, Nicolás Massot, enfatizó que “este gobierno no creó la crisis y el gobierno anterior tampoco la pudo resolver”. Además, dijo que de acuerdo a las encuestas, “el 60 por ciento” está a favor de los tarifazos. “Si les preguntamos si prefieren pagar el gas y la luz lo que se debe o si prefieren pagar el 30 o el 40 por ciento de inflación como en los últimos años, la respuesta está clara”, opinó. Lavagna le sugirió que “cambien de encuestadora, porque les están afanando”.

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